En la actualidad, casi todos los usuarios de computadoras han escuchado hablar de “Software Libre” o de “Software de Código Abierto”. Aunque existen diferencias sutiles entre uno y otro concepto, para la gran mayoría son prácticamente sinónimos. De igual manera, pocos son los que ignoran a esta altura el término “Linux”, que se refiere al Kernel empleado por una familia de Sistemas Operativos de código abierto, casi siempre utilizado en conjunto con las herramientas y librerías del Proyecto GNU. Sin embargo, hay otros Sistemas Operativos libres, no tan populares para el público en general, aunque algunos, incluso, tienen más años de vida que el grupo de S.O. que hoy conocemos como GNU/Linux. Aquí les presentamos a los más destacados.
Es un hecho paradojal que el primer Sistema Operativo Libre de los tiempos modernos en comenzar su desarrollo se halle aún incompleto. El Proyecto GNU, concebido en 1983 por Richard M. Stallman, empezó a escribirse en 1984. Hace más de una década que el Sistema Operativo GNU se encuentra finalizado casi en su totalidad, excepto por un único y vital componente: el Kernel, que es el “cerebro” de todo Sistema Operativo, encargado de administrar los recursos que necesitan todos los demás programas para ejecutarse. Hurd, el Kernel de GNU, fue concebido con una arquitectura extremadamente ambiciosa, consistente en un microkernel que trabaja en conjunto con una gran cantidad de programas-servidores conocidos como “demonios” (es decir, que se ejecutan permanentemente). Esta arquitectura es muy estable, segura y eficiente, pero posee una gran contra: es extremadamente difícil de programar, particularmente por el enorme desafío que implica debuguear (detectar y corregir errores de programación) un programa que no es un único y gran bloque de código (como sí sucede en los kernels “monolíticos”) sino que está conformado por una enorme cantidad de programas más pequeños interactuando entre sí. A tal punto es complejo el desarrollo de un Kernel de estas características que los programadores de GNU llevan más de diez años trabajando en Hurd, sin lograr todavía una versión lo suficientemente estable como para ser liberada al público en general. Es por ello que cuando en 1991 Linus Torvalds dio origen al Kernel Linux, el Sistema Operativo GNU cobró vida finalmente, pero no con su Kernel original, sino con Linux, creado por un desarrollador (Torvalds) totalmente ajeno a GNU y la fundación que respalda su desarrollo, la Free Sofware Foundation (FSF). Esta situación perdura en nuestros días. Sin embargo, existen unas pocas versiones disponibles al público del S.O. GNU completo tal cual fue concebido, con su Kernel “nativo”. Un buen ejemplo es Debian GNU/Hurd, un proyecto alternativo a Debian GNU/Linux, que corre con el Kernel de GNU; no obstante, aún se lo considera “experimental” y no se ha liberado una versión estable, por lo que se desaconseja su uso para ambientes de producción. Esto no ha impedido que el 60% de los paquetes de software disponibles para Debian GNU/Linux se hayan migrado y corran sin problemas sobre Debian GNU/Hurd, que, por el momento, se puede utilizar solamente con arquitecturas de hardware x86, tanto en versiones de 32 como de 64 bits. Debian GNU/Hurd está disponible en formato de LiveCD, que permite probarlo sin modificar la configuración del equipo
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